Promesas de Bendición segundo semestre año 2017

JULIO

1.      Sal. 11:4-7 - El SEÑOR está en su santo templo; El SEÑOR tiene en el cielo su trono; sus ojos ven, sus párpados examinan a los hijos de los hombres.  El SEÑOR prueba al justo; pero al malo y al que ama la violencia, su alma los aborrece.  Sobre los malos hará llover calamidades; fuego, azufre y viento abrasador será la porción del cáliz de ellos.  Porque El SEÑOR es justo, y ama la justicia; el hombre recto mirará su rostro.

2.      Sal. 12:7 - Tú, El SEÑOR, los guardarás; de esta generación los preservarás para siempre. Promesa de Defensa.

3.      Sal. 13:4-5 - Para que no diga mi enemigo: Lo vencí.  Mis enemigos se alegrarían, si yo resbalara.  Mas yo en tu misericordia he confiado; mi corazón se alegrará en tu salvación.

4.      Sal. 14:7 - ¡Oh, que de Sion saliera la salvación de Israel! Cuando El SEÑOR hiciere volver a los cautivos de su pueblo, se gozará Jacob, y se alegrará Israel.

5.      Sal. 15:1-3 - El SEÑOR, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo? El que anda en integridad y hace justicia, y habla verdad en su corazón.  El que no calumnia con su lengua, ni hace mal a su prójimo, ni admite reproche alguno contra su vecino.

6.      Sal. 16:5-8 - El SEÑOR es la porción de mi herencia y de mi copa; Tú sustentas mi suerte.  Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos, y es hermosa la heredad que me ha tocado.  Bendeciré a El SEÑOR que me aconseja; aun en las noches me enseña mi conciencia.  A El SEÑOR he puesto siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido. 9 Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma; mi carne también reposará confiadamente. Promesa de Ayuda y de Descanso.

7.      Sal. 16:11 - Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre.

8.      Sal. 17:8 - Guárdame como a la niña de tus ojos; escóndeme bajo la sombra de tus alas. Promesa de Defensa.

9.      Sal. 17:13 - Levántate, oh El SEÑOR; sal a su encuentro, póstrales; libra mi alma de los malos con tu espada. Promesa de Defensa.

10.   Sal. 17:15 - En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia; estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza.

11.   Sal. 18:3 - Invocaré a El SEÑOR, quien es digno de ser alabado, y seré salvo de mis enemigos.

12.   Sal. 18:6 - En mi angustia invoqué a El SEÑOR, y clamé a mi Dios.  El oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos.

13.   Sal. 18:16-19 - Envió desde lo alto; me tomó, me sacó de las muchas aguas. Me libró de mi poderoso enemigo, y de los que me aborrecían; pues eran más fuertes que yo.  Me asaltaron en el día de mi quebranto, mas El SEÑOR fue mi apoyo.  Me sacó a lugar espacioso; me libró, porque se agradó de mí. Promesa de Defensa.

14.   Sal. 18:25 - Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, y recto para con el hombre íntegro.

15.   Sal. 18:27 - Porque tú salvarás al pueblo afligido, y humillarás los ojos altivos. Promesa de Defensa.

16.   Sal. 18:32-33 - Dios es el que me ciñe de poder, y quien hace perfecto mi camino; quien hace mis pies como de ciervas, y me hace estar firme sobre mis alturas. Promesa de Fortaleza.

17.   Sal. 18:35-36 - Me diste asimismo el escudo de tu salvación; tu diestra me sustentó, y tu benignidad me ha engrandecido.  Ensanchaste mis pasos debajo de mí, y mis pies no han resbalado.

18.   Sal. 18:39 - Pues me ceñiste de fuerzas para la pelea; has humillado a mis enemigos debajo de mí. Promesa de Defensa.

19.   Sal. 18:43 - Me has librado de las contiendas del pueblo; me has hecho cabeza de las naciones; pueblo que yo no conocía me sirvió. Promesa de Defensa.

20.   Sal. 18:47-48 - El Dios que venga mis agravios, y somete pueblos debajo de mí; el que me libra de mis enemigos, y aun me eleva sobre los que se levantan contra mí; me libraste de varón violento. Promesa de Defensa.

21.   Sal. 19:7-11 - La ley de El SEÑOR es perfecta, que convierte el alma; el testimonio de El SEÑOR es fiel, que hace sabio al sencillo.  Los mandamientos de El SEÑOR son rectos, que alegran el corazón; el precepto de El SEÑOR es puro, que alumbra los ojos.  El temor de El SEÑOR es limpio, que permanece para siempre; los juicios de El SEÑOR son verdad, todos justos.  Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; y dulces más que miel, y que la que destila del panal.  Tu siervo es además amonestado con ellos; en guardarlos hay grande galardón.

22.   Ec. 2:26 - Porque al hombre que le agrada, Dios le da sabiduría, ciencia y gozo; mas al pecador da el trabajo de recoger y amontonar, para darlo al que agrada a Dios. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.

23.   Ec. 3:11 - Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.

24.   Ec. 3:13 - Y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor.

25.   Ec. 4:9-12 - Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. 10 Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante.  11 También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente; más ¿cómo se calentará uno solo? 12 Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto.

Promesa de Amistad.

26.   Ec. 5:12 - Dulce es el sueño del trabajador, coma mucho, coma poco; pero al rico no le deja dormir la abundancia.

27.   Ec. 7:1 - Mejor es la buena fama que el buen ungüento; y mejor el día de la muerte que el día del nacimiento.

28.   Ec. 8:12 - Aunque el pecador haga mal cien veces, y prolongue sus días, con todo yo también sé que les irá bien a los que a Dios temen, los que temen ante su presencia.

Promesa de Bendición.

29.   Ec. 9:9 - Goza de la vida con la mujer que amas, todos los días de la vida de tu vanidad que te son dados debajo del sol, todos los días de tu vanidad; porque esta es tu parte en la vida, y en tu trabajo con que te afanas debajo del sol.

30.   Ec. 11:1 - Echa tu pan sobre las aguas; porque después de muchos días lo hallarás.

31.   Ec. 12:11 - Las palabras de los sabios son como aguijones; y como clavos hincados son las de los maestros de las congregaciones, dadas por un Pastor.


AGOSTO

1.      Cnt. 2:4 - Me llevó a la casa del banquete, y su bandera sobre mí fue amor.

2.      Cnt. 2:6 - Su izquierda esté debajo de mi cabeza, y su derecha me abrace.

3.      Is. 1:18-19 - Venid luego, dice El SEÑOR, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana. Si quisiereis y oyereis, comeréis el bien de la tierra. Promesa de La Salvación y de Perdón.

4.      Is. 2:2-4 - Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de El SEÑOR como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de El SEÑOR, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de El SEÑOR. Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra.

5.      Is. 6:3 - Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, El SEÑOR de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.

6.      Is. 6:5 - Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, El SEÑOR de los ejércitos.

7.      Is. 7:14 - Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel. Promesa de un Mesías.

8.      Is. 9:6-7 - Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de El SEÑOR de los ejércitos hará esto. Promesa de un Mesías, de un Reino Mesianico y de Paz.

9.      Is. 11:1-2 - Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces.  Y reposará sobre él el Espíritu de El SEÑOR; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de El SEÑOR.

Promesa de un Mesías.

10.   Is. 11:4 - Sino que juzgará con justicia a los pobres, y argüirá con equidad por los mansos de la tierra; y herirá la tierra con la vara de su boca, y con el espíritu de sus labios matará al impío. Promesa de Protección.

11.   Is. 11:6-9 - Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará. La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león como el buey comerá paja. Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora. No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de El SEÑOR, como las aguas cubren el mar.

Promesa de un Reino Mesianico.

12.   Is. 11:12 - Y levantará pendón a las naciones, y juntará los desterrados de Israel, y reunirá los esparcidos de Judá de los cuatro confines de la tierra.

13.   Is. 12:1-3 - En aquel día dirás: Cantaré a ti, oh El SEÑOR; pues aunque te enojaste contra mí, tu indignación se apartó, y me has consolado. 2 He aquí Dios es salvación mía; me aseguraré y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH El SEÑOR, quien ha sido salvación para mí. Sacaréis con gozo aguas de las fuentes de la salvación.

Promesa de Consuelo y Gozo.

14.   Is. 12:5-6 - Cantad salmos a El SEÑOR, porque ha hecho cosas magníficas; sea sabido esto por toda la tierra.  Regocíjate y canta, oh moradora de Sion; porque grande es en medio de ti el Santo de Israel. Promesa de Gozo.

15.   Is. 14:30 - Y los primogénitos de los pobres serán apacentados, y los menesterosos se acostarán confiados; mas yo haré morir de hambre tu raíz, y destruiré lo que de ti quedare.

Promesa de Protección.

16.   Is. 19:23-25 - En aquel tiempo habrá una calzada de Egipto a Asiria, y asirios entrarán en Egipto, y egipcios en Asiria; y los egipcios servirán con los asirios a El SEÑOR. En aquel tiempo Israel será tercero con Egipto y con Asiria para bendición en medio de la tierra; porque El SEÑOR de los ejércitos los bendecirá diciendo: Bendito el pueblo mío Egipto, y el asirio obra de mis manos, e Israel mi heredad.

17.   Is. 25:4 - Porque fuiste fortaleza al pobre, fortaleza al menesteroso en su aflicción, refugio contra el turbión, sombra contra el calor; porque el ímpetu de los violentos es como turbión contra el muro. Promesa de Consuelo y Protección.

18.   Is. 25:8-9 - Destruirá a la muerte para siempre; y enjugará El SEÑOR el Señor toda lágrima de todos los rostros; y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra; porque El SEÑOR lo ha dicho. Y se dirá en aquel día: He aquí, éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; éste es El SEÑOR a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación. Promesa de Consuelo y de Resurección.

19.   Is. 26:3-4 - Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Confiad en El SEÑOR perpetuamente, porque en El SEÑOR el Señor está la fortaleza de los siglos. Promesa de Fortaleza, de Paz y Confianza.

20.   Is. 26:9 - Con mi alma te he deseado en la noche, y en tanto que me dure el espíritu dentro de mí, madrugaré a buscarte; porque luego que hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia. Promesa de Disciplina.

21.   Is. 26:12 - El SEÑOR, tú nos darás paz, porque también hiciste en nosotros todas nuestras obras. Promesa de Paz.

22.   Is. 26:16 - El SEÑOR, en la tribulación te buscaron; derramaron oración cuando los castigaste. Promesa de Disciplina.

23.   Is. 26:19 - Tus muertos vivirán; sus cadáveres resucitarán. ¡Despertad y cantad, moradores del polvo! porque tu rocío es cual rocío de hortalizas, y la tierra dará sus muertos. Promesa de Resurección.

24.   Is. 27:3 - El SEÑOR la guardo, cada momento la regaré; la guardaré de noche y de día, para que nadie la dañe.

25.   Is. 28:16 - Por tanto, El SEÑOR el Señor dice así: He aquí que yo he puesto en Sion por fundamento una piedra, piedra probada, angular, preciosa, de cimiento estable; el que creyere, no se apresure.

26.   Is. 28:26 - Porque su Dios le instruye, y le enseña lo recto.

27.   Is. 29:11-13 - Y os será toda visión como palabras de libro sellado, el cual si dieren al que sabe leer, y le dijeren: Lee ahora esto; él dirá: No puedo, porque está sellado. Y si se diere el libro al que no sabe leer, diciéndole: Lee ahora esto; él dirá: No sé leer. Dice, pues, el Señor: Porque este pueblo se acerca a mí con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mí, y su temor de mí no es más que un mandamiento de hombres que les ha sido enseñado.

28.   Is. 29:19 - Entonces los humildes crecerán en alegría en El SEÑOR, y aun los más pobres de los hombres se gozarán en el Santo de Israel. Promesa de Protección.

29.   Is. 30:15 - Porque así dijo El SEÑOR el Señor, el Santo de Israel: En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza. Y no quisisteis.

Promesa de Descanso y de Confianza.

30.   Is. 30:18 - Por tanto, El SEÑOR esperará para tener piedad de vosotros, y por tanto, será exaltado teniendo de vosotros misericordia; porque El SEÑOR es Dios justo; bienaventurados todos los que confían en él. Promesa de Misericordia.

31.   Is. 30:20-21 - Bien que os dará el Señor pan de congoja y agua de angustia, con todo, tus maestros nunca más te serán quitados, sino que tus ojos verán a tus maestros. Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, andad por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda. Promesa de Dirección y a los Maestros.


SEPTIEMBRE

1.      Is. 30:29 - Vosotros tendréis cántico como de noche en que se celebra pascua, y alegría de corazón, como el que va con flauta para venir al monte de El SEÑOR, al Fuerte de Israel. Promesa de Liberación.

2.      Is. 31:4-5 - Porque El SEÑOR me dijo a mí de esta manera: Como el león y el cachorro de león ruge sobre la presa, y si se reúne cuadrilla de pastores contra él, no lo espantarán sus voces, ni se acobardará por el tropel de ellos; así El SEÑOR de los ejércitos descenderá a pelear sobre el monte de Sion, y sobre su collado. Como las aves que vuelan, así amparará El SEÑOR de los ejércitos a Jerusalén, amparando, librando, preservando y salvando.

3.      Is. 32:1-2 - He aquí que para justicia reinará un rey, y príncipes presidirán en juicio. Y será aquel varón como escondedero contra el viento, y como refugio contra el turbión; como arroyos de aguas en tierra de sequedad, como sombra de gran peñasco en tierra calurosa. Promesa de un Reino Mesianico.

4.      Is. 32:17-20 - Y el efecto de la justicia será paz; y la labor de la justicia, reposo y seguridad para siempre. Y mi pueblo habitará en morada de paz, en habitaciones seguras, y en recreos de reposo. Y cuando caiga granizo, caerá en los montes; y la ciudad será del todo abatida. Dichosos vosotros los que sembráis junto a todas las aguas, y dejáis libres al buey y al asno.

5.      Is. 33:2 - Oh El SEÑOR, ten misericordia de nosotros, a ti hemos esperado; tú, brazo de ellos en la mañana, sé también nuestra salvación en tiempo de la tribulación.

6.      Is. 33:6 - Y reinarán en tus tiempos la sabiduría y la ciencia, y abundancia de salvación; el temor de El SEÑOR será su tesoro. Promesa de un Reino Mesianico y de Salvación.

7.      Is. 33:17 - Tus ojos verán al Rey en su hermosura; verán la tierra que está lejos.

Promesa de un Reino Mesianico.

8.      Is. 33:22-24 - Porque El SEÑOR es nuestro juez, El SEÑOR es nuestro legislador, El SEÑOR es nuestro Rey; él mismo nos salvará. Tus cuerdas se aflojaron; no afirmaron su mástil, ni entesaron la vela; se repartirá entonces botín de muchos despojos; los cojos arrebatarán el botín. No dirá el morador: Estoy enfermo; al pueblo que more en ella le será perdonada la iniquidad.

9.      Is. 35:4-10 - Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará.  Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán. Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo; porque aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad. El lugar seco se convertirá en estanque, y el sequedal en manaderos de aguas; en la morada de chacales, en su guarida, será lugar de cañas y juncos. Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad; no pasará inmundo por él, sino que él mismo estará con ellos; el que anduviere en este camino, por torpe que sea, no se extraviará. No habrá allí león, ni fiera subirá por él, ni allí se hallará, para que caminen los redimidos. Y los redimidos de El SEÑOR volverán, y vendrán a Sion con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; y tendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido. Promesa de Consuelo.

10.   Is. 38:17 - He aquí, amargura grande me sobrevino en la paz, mas a ti agradó librar mi vida del hoyo de corrupción; porque echaste tras tus espaldas todos mis pecados.

Promesa de Protección.

11.   Is. 40:1-5 - Consolaos, consolaos, pueblo mío, dice vuestro Dios. Hablad al corazón de Jerusalén; decidle a voces que su tiempo es ya cumplido, que su pecado es perdonado; que doble ha recibido de la mano de El SEÑOR por todos sus pecados. Voz que clama en el desierto: Preparad camino a El SEÑOR; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios. Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane. Y se manifestará la gloria de El SEÑOR, y toda carne juntamente la verá; porque la boca de El SEÑOR ha hablado. Promesa de la Gloria del Señor El SEÑOR y de Consuelo.

12     Is. 40:8 - Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre. Promesa de la Palabra de Dios.

13.   Is. 40:10 - He aquí que El SEÑOR el Señor vendrá con poder, y su brazo señoreará; he aquí que su recompensa viene con él, y su paga delante de su rostro. Promesa de Recompensa.

14.   Is. 40:11 - Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará suavemente a las recién paridas. Promesa de Misericordia y de Protección.

15.   Is. 40:26 - Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién creó estas cosas; él saca y cuenta su ejército; a todas llama por sus nombres; ninguna faltará; tal es la grandeza de su fuerza, y el poder de su dominio.

16.   Is. 40:29-31 - El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan a El SEÑOR tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán. Promesa de Esperanza y de Fortaleza.

16.   Is. 41:10-20 - No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. He aquí que todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y confundidos; serán como nada y perecerán los que contienden contigo. Buscarás a los que tienen contienda contigo, y no los hallarás; serán como nada, y como cosa que no es, aquellos que te hacen la guerra. Porque yo El SEÑOR soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo. No temas, gusano de Jacob, oh vosotros los pocos de Israel; yo soy tu socorro, dice El SEÑOR; el Santo de Israel es tu Redentor. He aquí que yo te he puesto por trillo, trillo nuevo, lleno de dientes; trillarás montes y los molerás, y collados reducirás a tamo. Los aventarás, y los llevará el viento, y los esparcirá el torbellino; pero tú te regocijarás en El SEÑOR, te gloriarás en el Santo de Israel. Los afligidos y menesterosos buscan las aguas, y no las hay; seca está de sed su lengua; yo El SEÑOR los oiré, yo el Dios de Israel no los desampararé. En las alturas abriré ríos, y fuentes en medio de los valles; abriré en el desierto estanques de aguas, y manantiales de aguas en la tierra seca. Daré en el desierto cedros, acacias, arrayanes y olivos; pondré en la soledad cipreses, pinos y bojes juntamente, para que vean y conozcan, y adviertan y entiendan todos, que la mano de El SEÑOR hace esto, y que el Santo de Israel lo creó. Promesa de Ayuda, Victoria y Confianza.

17.   Is. 42:1 - He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre él mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones. Promesa a las Misiones.

18.   Is. 42:3 - Quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare; por medio de la verdad traerá justicia.

19.   Is. 42:6-7 - Yo El SEÑOR te he llamado en justicia, y te sostendré por la mano; te guardaré y te pondré por pacto al pueblo, por luz de las naciones, para que abras los ojos de los ciegos, para que saques de la cárcel a los presos, y de casas de prisión a los que moran en tinieblas. Promesa a las Misiones y de la Presencia de Dios.

20.   Is. 42:9 - He aquí se cumplieron las cosas primeras, y yo anuncio cosas nuevas; antes que salgan a luz, yo os las haré notorias.

21.   Is. 42:16 - Y guiaré a los ciegos por camino que no sabían, les haré andar por sendas que no habían conocido; delante de ellos cambiaré las tinieblas en luz, y lo escabroso en llanura. Estas cosas les haré, y no los desampararé.

22.   Is. 43:1-5 - Ahora, así dice El SEÑOR, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti. Porque yo El SEÑOR, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador; a Egipto he dado por tu rescate, a Etiopía y a Seba por ti. Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé; daré, pues, hombres por ti, y naciones por tu vida. No temas, porque yo estoy contigo; del oriente traeré tu generación, y del occidente te recogeré. Promesa de Aliento, de la Presencia de Dios, de Confianza, del Amor de Dios, de Aliento, de Defensa, a las Misiones y Ayuda.

23.   Is. 43:19-21- He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad. Las fieras del campo me honrarán, los chacales y los pollos del avestruz; porque daré aguas en el desierto, ríos en la soledad, para que beba mi pueblo, mi escogido. Este pueblo he creado para mí; mis alabanzas publicarán. Promesa de Protección.

24.   Is. 43:25 - Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados.

25.   Is. 44:3 - Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos.

26.   Is. 44:22 - Yo deshice como una nube tus rebeliones, y como niebla tus pecados; vuélvete a mí, porque yo te redimí. Promesa de Perdón.

27.   Is. 45:1 - Así dice El SEÑOR a su ungido, a Ciro, al cual tomé yo por su mano derecha, para sujetar naciones delante de él y desatar lomos de reyes; para abrir delante de él puertas, y las puertas no se cerrarán. Promesa a las Misiones.

28.   Is. 45:6 - Para que se sepa desde el nacimiento del sol, y hasta donde se pone, que no hay más que yo; yo El SEÑOR, y ninguno más que yo. Promesa a las Misiones.

29.   Is. 45:22 - A mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay más. Promesa de Salvación.

30.   Is. 45:25 - En El SEÑOR será justificada y se gloriará toda la descendencia de Israel.


OCTUBRE

1.      Is. 46.4 - Y hasta la vejez yo mismo, y hasta las canas os soportaré yo; yo hice, yo llevaré, yo soportaré y guardaré. Promesa en la Ancianidad.

2.      Is. 46:11 - Que llamo desde el oriente al ave, y de tierra lejana al varón de mi consejo. Yo hablé, y lo haré venir; lo he pensado, y también lo haré.

3.      Is. 46:13 - Haré que se acerque mi justicia; no se alejará, y mi salvación no se detendrá. Y pondré salvación en Sion, y mi gloria en Israel. Promesa de Paz.

4.      Is. 48:17-18 - Así ha dicho El SEÑOR, Redentor tuyo, el Santo de Israel: Yo soy El SEÑOR Dios tuyo, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino que debes seguir. ¡Oh, si hubieras atendido a mis mandamientos! Fuera entonces tu paz como un río, y tu justicia como las ondas del mar. Promesa de Dirección y de Paz.

5.      Is. 49:1 - Oídme, costas, y escuchad, pueblos lejanos. El SEÑOR me llamó desde el vientre, desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria. Promesas a las Misiones.

6.      Is. 49:6 - Dice: Poco es para mí que tú seas mi siervo para levantar las tribus de Jacob, y para que restaures el remanente de Israel; también te di por luz de las naciones, para que seas mi salvación hasta lo postrero de la tierra. Promesa a las Misiones.

7.      Is. 49:8 - Así dijo El SEÑOR: En tiempo aceptable te oí, y en el día de salvación te ayudé; y te guardaré, y te daré por pacto al pueblo, para que restaures la tierra, para que heredes asoladas heredades. Promesa de Salvación.

8.      Is. 49:10 - No tendrán hambre ni sed, ni el calor ni el sol los afligirá; porque el que tiene de ellos misericordia los guiará, y los conducirá a manantiales de aguas.

Promesa de Misericordia y Protección.

9.      Is. 49:12-13 - He aquí éstos vendrán de lejos; y he aquí éstos del norte y del occidente, y éstos de la tierra de Sinim.  Cantad alabanzas, oh cielos, y alégrate, tierra; y prorrumpid en alabanzas, oh montes; porque El SEÑOR ha consolado a su pueblo, y de sus pobres tendrá misericordia.

10.   Is. 49:15- ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti. Promesa de Amor de Dios y Misericordia.

11.   Is. 49:24-26 - ¿Será quitado el botín al valiente? ¿Será rescatado el cautivo de un tirano? Pero así dice El SEÑOR: Ciertamente el cautivo será rescatado del valiente, y el botín será arrebatado al tirano; y tu pleito yo lo defenderé, y yo salvaré a tus hijos. Y a los que te despojaron haré comer sus propias carnes, y con su sangre serán embriagados como con vino; y conocerá todo hombre que yo El SEÑOR soy Salvador tuyo y Redentor tuyo, el Fuerte de Jacob. Promesa de Defensa.

12.   Is. 50:4 - El SEÑOR el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado; despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios. Promesa a las Misiones.

13.   Is. 50:10 - ¿Quién hay entre vosotros que teme a El SEÑOR, y oye la voz de su siervo? El que anda en tinieblas y carece de luz, confíe en el nombre de El SEÑOR, y apóyese en su Dios. Promesa de Dirección.

14.   Is. 51:3 - Ciertamente consolará El SEÑOR a Sion; consolará todas sus soledades, y cambiará su desierto en paraíso, y su soledad en huerto de El SEÑOR; se hallará en ella alegría y gozo, alabanza y voces de canto.

15.   Is. 51:5 - Cercana está mi justicia, ha salido mi salvación, y mis brazos juzgarán a los pueblos; a mí me esperan los de la costa, y en mi brazo ponen su esperanza. Promesa a las Misiones.

16.   Is. 51:7 - Oídme, los que conocéis justicia, pueblo en cuyo corazón está mi ley. No temáis afrenta de hombre, ni desmayéis por sus ultrajes.

17.   Is. 51:11-12 - Ciertamente volverán los redimidos de El SEÑOR; volverán a Sion cantando, y gozo perpetuo habrá sobre sus cabezas; tendrán gozo y alegría, y el dolor y el gemido huirán.  Yo, yo soy vuestro consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo de hombre, que es como heno? Promesa de Consuelo y Gozo.

18.   Is. 51:15-16 - Porque yo El SEÑOR, que agito el mar y hago rugir sus ondas, soy tu Dios, cuyo nombre es El SEÑOR de los ejércitos. Y en tu boca he puesto mis palabras, y con la sombra de mi mano te cubrí, extendiendo los cielos y echando los cimientos de la tierra, y diciendo a Sion: Pueblo mío eres tú.

19.   Is. 52:1 - Despierta, despierta, vístete de poder, oh Sion; vístete tu ropa hermosa, oh Jerusalén, ciudad santa; porque nunca más vendrá a ti incircunciso ni inmundo.

20.   Is. 52:7 - ¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sion: ¡Tu Dios reina! Promesa a las Misiones.

21.   Is. 52:9 - Cantad alabanzas, alegraos juntamente, soledades de Jerusalén; porque El SEÑOR ha consolado a su pueblo, a Jerusalén ha redimido. Promesa de Consuelo.

22.   Is. 53:4-6 - Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas El SEÑOR cargó en él el pecado de todos nosotros. Promesa de Sanidad, Perdón y Salvación.

23.   Is. 53:11 - Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.

24.   Is. 54:2-3 - Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas. Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda; y tu descendencia heredará naciones, y habitará las ciudades asoladas. Promesa a las Misiones.

25.   Is. 54:5 - Tu marido es tu Hacedor; El SEÑOR de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor, el Santo de Israel; Dios de toda la tierra será llamado. 6Porque como a mujer abandonada y triste de espíritu te llamó El SEÑOR, y como a la esposa de la juventud que es repudiada, dijo el Dios tuyo.

26.   Is. 54:7-8 - Por un breve momento te abandoné, pero te recogeré con grandes misericordias. Con un poco de ira escondí mi rostro de ti por un momento; pero con misericordia eterna tendré compasión de ti, dijo El SEÑOR tu Redentor.

27.   Is. 54:10 - Porque los montes se moverán, y los collados temblarán, pero no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantará, dijo El SEÑOR, el que tiene misericordia de ti. Promesa de la Fidelidad de Dios y de Misericordia.

28.   Is. 54:13-17 - Y todos tus hijos serán enseñados por El SEÑOR; y se multiplicará la paz de tus hijos. Con justicia serás adornada; estarás lejos de opresión, porque no temerás, y de temor, porque no se acercará a ti. Si alguno conspirare contra ti, lo hará sin mí; el que contra ti conspirare, delante de ti caerá. He aquí que yo hice al herrero que sopla las ascuas en el fuego, y que saca la herramienta para su obra; y yo he creado al destruidor para destruir. Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos de El SEÑOR, y su salvación de mí vendrá, dijo El SEÑOR. Promesa de Defensa y a los Padres.

29.   Is. 55:4-7 - He aquí que yo lo di por testigo a los pueblos, por jefe y por maestro a las naciones. He aquí, llamarás a gente que no conociste, y gentes que no te conocieron correrán a ti, por causa de El SEÑOR tu Dios, y del Santo de Israel que te ha honrado.  Buscad a El SEÑOR mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a El SEÑOR, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. Promesa a los Maestros, de Misericordia, Perdón y de Misiones.

30.   Is. 55:10-13 - Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.  Porque con alegría saldréis, y con paz seréis vueltos; los montes y los collados levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso. En lugar de la zarza crecerá ciprés, y en lugar de la ortiga crecerá arrayán; y será a El SEÑOR por nombre, por señal eterna que nunca será raída. Promesa de Gozo  y de Misiones.

31.   Is. 56:7 - Los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos.


NOVIEMBRE

1.      Is. 57:1-2 - Perece el justo, y no hay quien piense en ello; y los piadosos mueren, y no hay quien entienda que de delante de la aflicción es quitado el justo. Entrará en la paz; descansarán en sus lechos todos los que andan delante de Dios. Promesa de Luto.

2.      Is. 57:15 - Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados. Promesa de Consuelo y de Protección.

3.      Is. 57:18-19 - He visto sus caminos; pero le sanaré, y le pastorearé, y le daré consuelo a él y a sus enlutados; produciré fruto de labios: Paz, paz al que está lejos y al cercano, dijo El SEÑOR; y lo sanaré. Promesa de Protección, de Consuelo y de Luto.

4.      Is. 58:8-11 - Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de El SEÑOR será tu retaguardia.  Entonces invocarás, y te oirá El SEÑOR; clamarás, y dirá él: Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el dedo amenazador, y el hablar vanidad; y si dieres tu pan al hambriento, y saciares al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía. El SEÑOR te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan. Promesa de Salvación, de Seguridad, de la Fidelidad de Dios, de Protección, a la Oración, de la Presencia de Dios y de Bendición.

5.      Is. 58:14 - Entonces te deleitarás en El SEÑOR; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de El SEÑOR lo ha hablado.

6.      Is. 59:1-2 - He aquí que no se ha acortado la mano de El SEÑOR para salvar, ni se ha agravado su oído para oír; pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír. Promesa a la Oración.

7.      Is. 59:19-21 - Y temerán desde el occidente el nombre de El SEÑOR, y desde el nacimiento del sol su gloria; porque vendrá el enemigo como río, mas el Espíritu de El SEÑOR levantará bandera contra él. Y vendrá el Redentor a Sion, y a los que se volvieren de la iniquidad en Jacob, dice El SEÑOR. Y este será mi pacto con ellos, dijo El SEÑOR: El Espíritu mío que está sobre ti, y mis palabras que puse en tu boca, no faltarán de tu boca, ni de la boca de tus hijos, ni de la boca de los hijos de tus hijos, dijo El SEÑOR, desde ahora y para siempre. Promesa de Defensa y de un Reino Mesianico.

8.      Is. 60:1-3 - Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de El SEÑOR ha nacido sobre ti. Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá El SEÑOR, y sobre ti será vista su gloria. Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento. Promesa a las Misiones, de Protección y de un Reino Mesiánico.

9.      Is. 60:10 - Y extranjeros edificarán tus muros, y sus reyes te servirán; porque en mi ira te castigué, mas en mi buena voluntad tendré de ti misericordia. Promesa de Gozo.

10.   Is. 60:13-22 - La gloria del Líbano vendrá a ti, cipreses, pinos y bojes juntamente, para decorar el lugar de mi santuario; y yo honraré el lugar de mis pies. Y vendrán a ti humillados los hijos de los que te afligieron, y a las pisadas de tus pies se encorvarán todos los que te escarnecían, y te llamarán Ciudad de El SEÑOR, Sion del Santo de Israel.  En vez de estar abandonada y aborrecida, tanto que nadie pasaba por ti, haré que seas una gloria eterna, el gozo de todos los siglos. Y mamarás la leche de las naciones, el pecho de los reyes mamarás; y conocerás que yo El SEÑOR soy el Salvador tuyo y Redentor tuyo, el Fuerte de Jacob.  En vez de bronce traeré oro, y por hierro plata, y por madera bronce, y en lugar de piedras hierro; y pondré paz por tu tributo, y justicia por tus opresores. Nunca más se oirá en tu tierra violencia, destrucción ni quebrantamiento en tu territorio, sino que a tus muros llamarás Salvación, y a tus puertas Alabanza.  El sol nunca más te servirá de luz para el día, ni el resplandor de la luna te alumbrará, sino que El SEÑOR te será por luz perpetua, y el Dios tuyo por tu gloria. No se pondrá jamás tu sol, ni menguará tu luna; porque El SEÑOR te será por luz perpetua, y los días de tu luto serán acabados. Y tu pueblo, todos ellos serán justos, para siempre heredarán la tierra; renuevos de mi plantío, obra de mis manos, para glorificarme. El pequeño vendrá a ser mil, el menor, un pueblo fuerte. Yo El SEÑOR, a su tiempo haré que esto sea cumplido pronto.

11.   Is. 61:1-3 - El Espíritu de El SEÑOR el Señor está sobre mí, porque me ungió El SEÑOR; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad de El SEÑOR, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados; a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de El SEÑOR, para gloria suya. Promesa para el Ganador de Almas, de Protección y de Consuelo.

12.   Is. 61:8-11 - Porque yo El SEÑOR soy amante del derecho, aborrecedor del latrocinio para holocausto; por tanto, afirmaré en verdad su obra, y haré con ellos pacto perpetuo. Y la descendencia de ellos será conocida entre las naciones, y sus renuevos en medio de los pueblos; todos los que los vieren, reconocerán que son linaje bendito de El SEÑOR.  En gran manera me gozaré en El SEÑOR, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas. Porque como la tierra produce su renuevo, y como el huerto hace brotar su semilla, así El SEÑOR el Señor hará brotar justicia y alabanza delante de todas las naciones. Promesa a las Misiones.

13.   Is. 62:1-3 - Por amor de Sion no callaré, y por amor de Jerusalén no descansaré, hasta que salga como resplandor su justicia, y su salvación se encienda como una antorcha. Entonces verán las gentes tu justicia, y todos los reyes tu gloria; y te será puesto un nombre nuevo, que la boca de El SEÑOR nombrará. Y serás corona de gloria en la mano de El SEÑOR, y diadema de reino en la mano del Dios tuyo. Promesa de la Gloria del Señor El SEÑOR.

14.   Is. 62:8-12 - Juró El SEÑOR por su mano derecha, y por su poderoso brazo: Que jamás daré tu trigo por comida a tus enemigos, ni beberán los extraños el vino que es fruto de tu trabajo; sino que los que lo cosechan lo comerán, y alabarán a El SEÑOR; y los que lo vendimian, lo beberán en los atrios de mi santuario.  Pasad, pasad por las puertas; barred el camino al pueblo; allanad, allanad la calzada, quitad las piedras, alzad pendón a los pueblos. He aquí que El SEÑOR hizo oír hasta lo último de la tierra: Decid a la hija de Sion: He aquí viene tu Salvador; he aquí su recompensa con él, y delante de él su obra.  Y les llamarán Pueblo Santo, Redimidos de El SEÑOR; y a ti te llamarán Ciudad Deseada, no desamparada.

15.   Is. 63:9 - En toda angustia de ellos él fue angustiado, y el ángel de su faz los salvó; en su amor y en su clemencia los redimió, y los trajo, y los levantó todos los días de la antigüedad. Promesa de Misericordia y de la Presencia de Dios..

16.   Is. 64:4 - Ni nunca oyeron, ni oídos percibieron, ni ojo ha visto a Dios fuera de ti, que hiciese por el que en él espera.

17.   Is. 65:1 - Fui buscado por los que no preguntaban por mí; fui hallado por los que no me buscaban. Dije a gente que no invocaba mi nombre: Heme aquí, heme aquí. Promesa a las Misiones.

18.   Is. 65:18-20 - Mas os gozaréis y os alegraréis para siempre en las cosas que yo he creado; porque he aquí que yo traigo a Jerusalén alegría, y a su pueblo gozo. Y me alegraré con Jerusalén, y me gozaré con mi pueblo; y nunca más se oirán en ella voz de lloro, ni voz de clamor. No habrá más allí niño que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla; porque el niño morirá de cien años, y el pecador de cien años será maldito. Promesa de Consuelo y de un Reino Mesiánico.

19.   Is. 65:24 - Y antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído.

20.   Is. 66:2 - Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice El SEÑOR; pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra.

21.   Is. 66:13 - Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros, y en Jerusalén tomaréis consuelo. Promesa de Consuelo, Protección.

22.   Is. 66:18-19 - Porque yo conozco sus obras y sus pensamientos; tiempo vendrá para juntar a todas las naciones y lenguas; y vendrán, y verán mi gloria. Y pondré entre ellos señal, y enviaré de los escapados de ellos a las naciones, a Tarsis, a Fut y Lud que disparan arco, a Tubal y a Javán, a las costas lejanas que no oyeron de mí, ni vieron mi gloria; y publicarán mi gloria entre las naciones.

23.   Pr. 1:5 - Oirá el sabio, y aumentará el saber, y el entendido adquirirá consejo.

24.   Pr. 1:7 - El principio de la sabiduría es el temor de El SEÑOR; los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza. Promesa de Dirección.

25.   Pr. 1:23 - Volveos a mi reprensión; he aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros, y os haré saber mis palabras.

26.   Pr. 1:33 - Mas el que me oyere, habitará confiadamente y vivirá tranquilo, sin temor del mal. Promesa de Descanso y sobre el Espíritu Santo.

27.   Pr. 2:6-7 - Porque El SEÑOR da la sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.  El provee de sana sabiduría a los rectos; es escudo a los que caminan rectamente. Promesa de Dirección.

28.   Pr. 2:20 - Así andarás por el camino de los buenos, y seguirás las veredas de los justos.

29.   Pr. 3:1-2 - Hijo mío, no te olvides de mi ley, y tu corazón guarde mis mandamientos; porque largura de días y años de vida y paz te aumentarán.

30.   Pr. 3:4-19 - Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres.  Fíate de El SEÑOR de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia.  Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.  No seas sabio en tu propia opinión; teme a El SEÑOR, y apártate del mal; porque será medicina a tu cuerpo, y refrigerio para tus huesos.  Honra a El SEÑOR con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos; y serán llenos tus graneros con abundancia, y tus lagares rebosarán de mosto. No menosprecies, hijo mío, el castigo de El SEÑOR, ni te fatigues de su corrección; porque El SEÑOR al que ama castiga, como el padre al hijo a quien quiere. Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, y que obtiene la inteligencia; porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, y sus frutos más que el oro fino.  Más preciosa es que las piedras preciosas; y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella.  Largura de días está en su mano derecha; en su izquierda, riquezas y honra.  Sus caminos son caminos deleitosos, y todas sus veredas paz.  Ella es árbol de vida a los que de ella echan mano, y bienaventurados son los que la retienen.  El SEÑOR con sabiduría fundó la tierra; afirmó los cielos con inteligencia. Promesa de Dirección y de Disciplina.


DICIEMBRE

1.      Pr. 3:23-26 - Entonces andarás por tu camino confiadamente, y tu pie no tropezará.  Cuando te acuestes, no tendrás temor, sino que te acostarás, y tu sueño será grato.  No tendrás temor de pavor repentino, ni de la ruina de los impíos cuando viniere, porque El SEÑOR será tu confianza, y él preservará tu pie de quedar preso. Promesa de Ayuda y de Descanso.

2.      Pr. 3:32-35 - Porque El SEÑOR abomina al perverso; mas su comunión íntima es con los justos.  La maldición de El SEÑOR está en la casa del impío, pero bendecirá la morada de los justos.  Ciertamente él escarnecerá a los escarnecedores, y a los humildes dará gracia.  Los sabios heredarán honra, mas los necios llevarán ignominia. Promesa de Bendición y de Ensalzamiento.

3.      Pr. 4:18 - Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto. Promesa de Bendición.

4.      Pr. 4:20-22 - Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones.  No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón; porque son vida a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo.

5.      Pr. 5:18-19 - Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud, como cierva amada y graciosa gacela.  Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, y en su amor recréate siempre.

6.      Pr. 5:21 - Porque los caminos del hombre están ante los ojos de El SEÑOR, y él considera todas sus veredas.

281. Pr. 6:22-23 - Te guiarán cuando andes; cuando duermas te guardarán; hablarán contigo cuando despiertes.  Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz, y camino de vida las reprensiones que te instruyen.

7.      Pr. 8:17 - Yo amo a los que me aman, y me hallan los que temprano me buscan.

8.      Pr. 8:32-35 - Ahora, pues, hijos, oídme, y bienaventurados los que guardan mis caminos.  Atended el consejo, y sed sabios, y no lo menospreciéis.  Bienaventurado el hombre que me escucha, velando a mis puertas cada día, aguardando a los postes de mis puertas.  Porque el que me halle, hallará la vida, y alcanzará el favor de El SEÑOR.

Promesa de Bendición.

9.      Pr. 9:9 - Da al sabio, y será más sabio; enseña al justo, y aumentará su saber.

10.   Pr. 10:2-3 - Los tesoros de maldad no serán de provecho; más la justicia libra de muerte.  El SEÑOR no dejará padecer hambre al justo; más la iniquidad lanzará a los impíos.

11.   Pr. 10:9 - El que camina en integridad anda confiado; mas el que pervierte sus caminos será quebrantado.

12.   Pr. 10:12 - El odio despierta rencillas; pero el amor cubrirá todas las faltas.

13.   Pr. 10:22 - La bendición de El SEÑOR es la que enriquece, y no añade tristeza con ella. Promesa de Bendición.

14.   Pr. 10:24-25 - Lo que el impío teme, eso le vendrá; pero a los justos les será dado lo que desean.  Como pasa el torbellino, así el malo no permanece; mas el justo permanece para siempre. Promesa de Bendición.

15.   Pr. 10:28-29 - La esperanza de los justos es alegría; más la esperanza de los impíos perecerá.  El camino de El SEÑOR es fortaleza al perfecto; pero es destrucción a los que hacen maldad. Promesa de Fortaleza.

16.   Pr. 10:31-32 - La boca del justo producirá sabiduría; más la lengua perversa será cortada.  Los labios del justo saben hablar lo que agrada; más la boca de los impíos habla perversidades.

17.   Pr. 11:1 - El peso falso es abominación a El SEÑOR; más la pesa cabal le agrada.

18.   Pr. 11:16 - La justicia de los rectos los librará; más los pecadores serán atrapados en su pecado.

19.   Pr. 11:18 - El impío hace obra falsa; mas el que siembra justicia tendrá galardón firme.

20.   Pr. 11:20-21 - Abominación son a El SEÑOR los perversos de corazón; más los perfectos de camino le son agradables.  Tarde o temprano, el malo será castigado; más la descendencia de los justos será librada.

21.   Pr. 11:24-25 - Hay quienes reparten, y les es añadido más; y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza. El alma generosa será prosperada; y el que saciare, él también será saciado.

22.   Pr. 11:28 - El que confía en sus riquezas caerá; más los justos reverdecerán como ramas. Promesa de Bendición.

23.   Pr. 12:1 - El que ama la instrucción ama la sabiduría; mas el que aborrece la reprensión es ignorante.

24.   Pr. 12:3-4 - El hombre no se afirmará por medio de la impiedad; más la raíz de los justos no será removida. La mujer virtuosa es corona de su marido; más la mala, como carcoma en sus huesos. Promesa de Bendición.

25.   Pr. 12:7 - Dios trastornará a los impíos, y no serán más; pero la casa de los justos permanecerá firme.

26.   Pr. 12:15 - El camino del necio es derecho en su opinión; mas el que obedece al consejo es sabio.

27.   Pr. 12:19-21 - El labio veraz permanecerá para siempre; más la lengua mentirosa sólo por un momento.  Engaño hay en el corazón de los que piensan el mal; pero alegría en el de los que piensan el bien.  Ninguna adversidad acontecerá al justo; más los impíos serán colmados de males.

28.   Pr. 12:24 - La mano de los diligentes señoreará; más la negligencia será tributaria.

Promesa de Bendición.

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